El Dämeritz Seehotel fue inaugurado en 2005 bajo la dirección de Michael Grünewald en la antigua «Casa de la artesanía». Debido a su idílica ubicación a orillas del lago y a sus cualidades culinarias, el hotel no solo es el lugar ideal para los berlineses que buscan tranquilidad, sino también un lugar codiciado para celebraciones de todo tipo. En el restaurante «Hessenwinkel», que recibió el año pasado 14 puntos en la guía Gault-Millau, hay espacio para 50 huéspedes y en la terraza y el jardín lacustre caben otros 100. Además, para congresos y festejos se dispone de una gran sala de fiestas. «En verano, somos para los berlineses el hotel para bodas por excelencia. Cada fin de semana, aquí tienen lugar varias bodas. A la gente también le gusta mucho celebrar aquí cumpleaños y aniversarios», explica con orgullo Dieter Kobusch, el director de cocina. Él nació en la ciudad alemana de Bielefeld, pero trabaja desde hace más de 10 años en este hotel junto al lago Dämeritz donde propone una cocina alemana interpretada con modernidad e influencias mediterráneas y francesas. Al mismo tiempo, atribuye un gran valor al origen regional de sus productos y está constantemente en búsqueda de socios creativos. Bien sean criadores de toros cebú, distribuidores de conejos, cultivadores de espárragos o productores de aceite de colza biológico, Kobusch sabe apreciar la calidad de sus proveedores y crea para sus huéspedes especialidades culinarias novedosas una y otra vez. Así, la pechuga de pollo campero relleno con mantequilla de limón acompañada con medallones de ciervo en un manto de especias se sirve con guarniciones creativas como puré de pataca ahumada, albóndigas de morcilla o spätzle de nueces. En su restaurante, cuenta con el apoyo de un equipo integrado por seis cocineros, tres aprendices, un ayudante para los desayunos y dos friegaplatos.
Dieter Kobusch, director de cocina.


